IdT – Les idées du théâtre


 

Dédicace

La selva sin amor, in Laurel de Apolo

Vega Carpio, Lope Félix de

Éditeur scientifique : Profeti, Maria Grazia

Description

Auteur du paratexteVega Carpio, Lope Félix de

Auteur de la pièceVega Carpio, Lope Félix de

Titre de la pièceLa selva sin amor, in Laurel de Apolo

Titre du paratexteAl Excelentísimo Almirante de Castilla

Genre du texteDédicace

Genre de la pièceÉglogue pastorale

Date1630

LangueEspagnol

ÉditionMadrid, J. González ; in-4°. (Lien vers l’édition numérisée bientôt disponible)

Éditeur scientifiqueProfeti, Maria Grazia

Nombre de pages2

Adresse sourcehttp://bib.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=http%3A%2F%2Fadrastea.ugr.es%2Fsearch~S9*spi%3F%2F.b1106190%2F.b1106190%2F1%2C1%2C1%2CB%2Fl962~b1106190%26FF%3D%261%2C0%2C%2C0%2C-1&portal=0

Fichier TEIhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/tei/Lope-SelvasinAmor-Dedicace.xml

Fichier HTMLhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/html/Lope-SelvasinAmor-Dedicace.html

Fichier ODThttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/odt/Lope-SelvasinAmor-Dedicace.odt

Mise à jour2013-09-12

Mots-clés

Mots-clés français

GenreOpéra ; églogue pastorale

ComédiensComédiens-chanteurs

ScenographiePerspective ; décors (mer, forêt, pont) ; machines ; musique ; chant

ReprésentationPremier opéra espagnol

ExpressionÉmotions transmises par le chant

AutreCosme (Cosimo) Lotti

Mots-clés italiens

GenereOpera ; « egloga pastorale »

AttoriAttori-cantanti

ScenografiaProspettiva ; scene (mare, boschi, ponte) ; macchine teatrali ; musica ; canto

RappresentazionePrimo dramma in musica spagnolo

EspressioneAffetti trasmessi dal canto

AltriCosimo Lotti

Mots-clés espagnols

GéneroÓpera ; « égloga pastoral »

Actor(es)Actores-cantores

EscenografiaPerspectiva ; decorados (mar, bosque, puente) ; máquinas ; música ; canto

RepresentaciónPrimera ópera española

ExpresiónEmociones transmitidas por el canto y la música

OtrasCosme (Cosimo) Lotti

Présentation

Présentation en français

C’est au cours de l’été 1626 qu’arrive à Madrid Cosimo Lotti, envoyé par le Grand duc de Toscane, à qui la cour espagnole de Philippe IV avait demandé un « ingénieur » spécialisé en machinerie théâtrale. Toutes les démarches entre les deux cours peuvent être reconstituées en détail grâce aux lettres expédiées à Florence par l’« ambassadeur » florentin à Madrid.

Pour les débuts de Cosimo Lotti à la cour madrilène, on commanda à Lope de Vega une courte pièce destinée à être entièrement chantée. Sa création scénique sera retardée jusqu’au 25 décembre 1627 : il s’agit de La Forêt sans amour (La selva sin amor), qui comporte un prologue et sept « scenas ». Lope la publiera en 1630 dans son Laurier d’Apollon (Laurel de Apolo), précédée d’une dédicace à l’amiral de Castille dans laquelle il souligne l’importance et la nouveauté de la mise en scène requérant des décors spectaculaires, en partie naturels ; il insiste également sur le fait qu’il s’agit du premier opéra espagnol, quoiqu’il désigne sa pièce comme une « églogue pastorale ».

Présentation en espagnol

Durante el verano de 1626 llega a Madrid Cosimo Lotti, enviado por el Granduque de Toscana, al cual la corte española de Felipe IV había pedido un « ingeniero » experto en el uso de maquinaria teatral. Podemos seguir todos los trámites entre las dos cortes a través de las cartas que el « embajador » florentino en Madrid escribe a Florencia. ; Para el debut de Cosimo Lotti en la corte madrileña se encarga a Lope de Vega una pequeña pieza toda cantada ; su puesta en escena se demora hasta el 25 de diciembre de 1627 : se trata de La selva sin amor, organizada en un prólogo y siete « scenas » ; Lope la publicará en 1630 en su Laurel de Apolo, con una dedicatoria al Almirante de Castilla, donde subraya la importancia y la novedad de la puesta en escena, con espectaculares decorados, en parte naturales, así como el hecho de que se trata de la primera ópera española, aunque no la llama así sino égloga cantada.

Texte

Al Excelentísimo Almirante de Castilla1

{103} No habiendo visto Vuestra Excelencia esta égloga, que se representó cantada a sus Majestades y Altezas, cosa nueva en España2, me pareció imprimirla, para que, desta suerte, con menos cuidado la imaginase Vuestra Exce{103v}lencia; aunque lo menos que en ella hubo fueron mis versos3.

La máquina del teatro hizo Cosme Lotti4, ingeniero florentín, por quien su Majestad envió a Italia, para que asistiese a su servicio en jardines, fuentes y otras cosas, en que tiene raro y excelente ingenio, nuevo Hierón Alejandrino5, y no menos admirable en sus máquinas semoventes que aquel insigne griego, o el alemán famoso que hizo el águila que acompañó por el aire la coronada frente de Carlos Quinto6.

La primera vista del teatro, en habiendo corrido la tienda que le cubría, fue un mar en perspectiva, que descubría a los ojos, tanto puede el arte, muchas leguas de agua hasta la ribera opuesta, en cuyo puerto se vían7 la ciudad y el faro con algunas naves, que haciendo salva disparaban, a quien también de los castillos respondían. Víanse asimismo algunos peces, que fluctuaban según el movimiento de las ondas, que con la misma inconstancia que si fueran verdaderas se inquietaban; todo con luz artificial, sin que se {104} viese ninguna, y siendo las que formaban aquel fingido día más de trecientas. Aquí Venus, en un carro que tiraban dos cisnes, habló con el Amor, su hijo, que por lo alto de la máquina revolaba. Los instrumentos ocupaban la primera parte del teatro sin ser vistos, a cuya armonía cantaban las figuras los versos, haciendo en la misma composición de la música las admiraciones, los amores, las iras y los demás afectos.

Para el discurso de los pastores, se desapareció el teatro marítimo, sin que este movimiento, con ser tan grande, le pudiese penetrar la vista, transformándose el mar en una selva, que significaba el soto de Manzanares, con la puente por quien pasaban en perspectiva cuantas cosas pudieron ser imitadas de las que entran y salen en la corte; y asimismo se vían la Casa del Campo y el Palacio, con cuanto desde aquella parte podía determinar la vista. El bajar los dioses y las demás transformaciones requería más discurso que la égloga, que aunque era el alma, la hermosura de aquel cuer{104v}po hacía que los oídos se rindiesen a los ojos.

Esto para inteligencia basta, pues no es posible pintar el aparato sin fastidio, ni alabar las voces y instrumentos, sino con sólo decir que fue digna fiesta de sus Majestades y Altezas, y en regocijo de su salud, que siempre vaya en aumento con suma felicidad, a que entonces escribí así:

Alza la frente de cristal ceñida,
que envidian los corales eritreos,
Manzanares humilde, a los trofeos
sacros al ave del Tusón vestida:
5    Febo español, la luz restituida,
Cándida más que en árboles sabeos,
hoy amanece en almas y deseos
por justos votos de su Fénix vida.
Sale de escura noche más hermosa
10    la blanca Aurora a repartir colores,
nieve al jazmín, y púrpura a la rosa:
así Felipe dio rayos mayores,
y amaneciendo su salud dichosa,
los ojos almas, y los campos flores.