IdT – Les idées du théâtre


 

Aprobación

Laurel de entremeses varios. Repartido en diecinueve entremeses nuevos escogidos de los mejores ingenios de España

Padre Fray Miguel de la Sierra

Éditeur scientifique : Cayuela, Anne

Description

Auteur du paratextePadre Fray Miguel de la Sierra

Auteur de la pièceDivers auteurs

Titre de la pièceLaurel de entremeses varios. Repartido en diecinueve entremeses nuevos escogidos de los mejores ingenios de España

Titre du paratexteAprobación del padre Fray Miguel de la Sierra, Monje Jerónimo, Predicador, y Lector del Real Convento de Santa Engracia

Genre du texteAprobación

Genre de la pièceRecueil de 19 entremeses

Date1660

LangueEspagnol

ÉditionZaragoza, por Juan de Ybar, en la calle de la cuchillería, a costa de Iusepe Gálbez, 1660. in-8° (Numérisation en cours)

Éditeur scientifiqueCayuela, Anne

Nombre de pages2

Adresse source

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Mise à jour2014-10-04

Mots-clés

Mots-clés français

GenreSimilitude entre l’entremés et la comedia

Action.

FinalitéDivertissement ; morale ; désabusement

ExpressionHumour ; sentences

AutreCaractère licite de la comedia / péché

Mots-clés italiens

GenereSimilitudine tra l’entremés e la comedia

Azione.

FinalitàDivertimento ; moralità ; disincanto

EspressioneUmorismo ; sentenze

AltriCarattere lecito della comedia / peccato

Mots-clés espagnols

GéneroSemejanza entre entremés y comedia

FinalidadEntretenimiento ; moral ; desengaño

ExpresiónHumor ; sentencias

OtrasLicitud de la comedia / pecado

Présentation

Présentation en français

L’approbation que le père Miguel de la Sierra rédige pour le recueil d’entremeses publié à Saragosse en 1660 est significative des contraintes morales et religieuses qui pèsent sur le théâtre, et fait écho aux débats des théologiens sur la légitimité de la représentation dramatique1. Parmi les contraintes que les théologiens modernes signalent à l’envi dans leurs écrits et auxquelles les dramaturges doivent se soumettre, on peut signaler par exemple l’absence de gestes ou de mots lascifs qui pourraient conduire à enfreindre le sixième commandement, le respect du temps dévolu aux actes de dévotion, ou la suspension des représentations pendant le Carême et la Semaine Sainte. La question centrale est de savoir si « faire jouer ou voir des comedias » est un péché. Ainsi, les manuels de confesseurs comportent fréquemment de longs passages consacrés à ce débat. L’approbation du moine hiéronymite contient une référence précise à une page du manuel de confession de Juan Machado de Chaves Perfeto confessor y cura de almas (Parfait confesseur et sauveur des âmes) publié à Madrid en 1647. Le chapitre XIII situé à la page 319 de cet ouvrage présente une position plutôt tolérante envers les auteurs de comedias, les acteurs et les spectateurs, non sans avoir préalablement rappelé que toute incitation au péché ou à la luxure chez les lecteurs place les auteurs en état de péché mortel, et que selon le Droit Canon l’excommunication frappe les comédiens, coupables d’Apostasie et qualifiés de personnes « infâmes » par le Droit Civil. Cependant, Juan Machado de Chaves manifeste une position plus souple, considérant que les comédiens, en l’absence de danger de scandale et de ruine spirituelle, ne sont pas en état de péché mortel même s’ils représentent des « choses malhonnêtes ». Si l’effet recherché n’est pas le plaisir sexuel, les comédiens ne sont pas en été de péché car « ces choses ne sont pas intrinsèquement mauvaises, et le sont seulement en cas de mauvaise intention ». Juan Machado de Chaves manifeste la même souplesse en ce qui concerne les spectateurs2 des comedias d’amour et des danses lascives. Il distingue deux cas : si les spectateurs ont l’intention de retirer un plaisir sexuel de la représentation, ils sont en état de péché mortel, mais ne le sont pas s’ils assistent à des comedias, fussent-elle « lascives et malhonnêtes », dans le seul but de satisfaire leur curiosité et de se divertir, et s’il n’y a pas de danger éventuel de succomber à quelque « mauvaise pensée ». ; Les entremeses contenus dans ce volume combinent le divertissement et l’enseignement moral, l’humour et la gravité. Le moine souligne la proximité entre le genre de l’entremés et la comedia et relève l’absence de mélange entre le sacré et le profane ainsi que l’absence de « choses malhonnêtes » ce qui confère à l’ouvrage, selon les indications du Manuel de Juan Machado de Chaves, toutes les garanties requises pour la délivrance du permis d’imprimer.

Présentation en espagnol

La aprobación que redacta el padre Miguel de la Sierra para la colección de entremeses publicada en Zaragoza en 1660 revela la coacción moral y religiosa que pesa sobre el teatro y hace eco a los debates de los teólogos sur la licitud de la representación dramática3. Entre las directrices señalados por teólogos modernos a las que los dramaturgos deben someterse, se recomienda la ausencia de ademanes o palabras torpes que podrían quebrar el sexto mandamiento, el respeto del tiempo dedicado a los actos de devoción, o la suspensión de las representaciones durante la Cuaresma o la Semana santa. La cuestión fundamental consiste en saber si « hacer representar o ver comedias »  es un pecado. Así, los manuales de confesores contienen a menudo extensas páginas relativas a este debate . La aprobación del monje jerónimo remite precisamente a una página del manual de confesor de Juan Machado de Chaves Perfeto confessor y cura de almas publicado en Madrid 1647. El capítulo XIII que se halla en el folio 319 de la obra, presenta una postura bastante tolerante hacia los autores de comedias, los actores y los espectadores, no sin haber recordado previamente que cualquier incitación al pecado o a la lujuria en los lectores pone a los autores en estado de pecado mortal. Indica también que los sagrados cánones les niegan la comunión eclesiástica a los actores y los llaman personas apostásticas, y que en el Derecho civil se les califica de infames. Sin embargo, Juan Machado de Chaves manifiesta una postura más blanda, al considerar que los actores no pecan mortalmente aunque representen cosas torpes con que no haya peligro de escándalo y ruina espiritual. Si el fin que se procura no es el « deleite venéreo », los actores no pecan mortalmente ya que « estas cosas no son intrinsecamente malas, sino solamente por la circunstancia del mal fin ». Juan Machado de Chaves manifiesta la misma tolerancia hacia los espectadores de comedias de amores y bailes torpes. Distingue dos casos : si los espectadores asisten con intención deliberada de recibir deleite venéreo, pecan mortalmente ; si asisten a comedias « por sola su curiosidad y divertimiento » aunque sean de cosas lascivas y torpes y como no haya peligro probable de consentir en algún mal pensamiento, no pecan mortalmente. ; Los entremeses reunidos en el volumen combinan el entretenimiento con la enseñanza moral, el humor con la gravedad. El monje subraya la semejanza entre el género del entremés y la comedia , y señala la ausencia de mezcla entre lo profano y lo sagrado así como la ausencia de « cosas deshonestas » , lo que confiere a la obra, según las indicaciones del manual de Juan Machado de Chaves, todas las garantías necesarias para la atribución de la licencia.

Texte

Aprobación del padre Fray Miguel de la Sierra, Monje Jerónimo, Predicador, y Lector del Real Convento de Santa Engracia

{NP1} Por comisión del muy ilustre Señor Don Jerónimo Sala, Canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de S. Salvador de Zaragoza, y Vicario general, por el Excelentísimo Señor D. Fr. Juan Cebrián, del Consejo de Estado, Arzobispo de Zaragoza y Virrey del Reino de Aragón, he visto estos entremeses de varios autores4, lectura que divierte por lo serio, y jocoso, y enseña con lo moral, y sentencioso. No he hallado en ellos doctrina opuesta a nuestra santa Fé, ni buenas costumbres; sino algunos desengaños de la burla que habemos de hacer de las cosas de este mundo, y por lo que tienen de períodos5 de comedias6, he reparado que sus autores no mezclan lo sacro con lo profano7, ni contienen cosa deshonesta que incite a más8. Por lo cual libres destos achaques, parece que puede darse licencia para que se impriman, como materia de curiosidad, y divertimiento, y obra indiferen{NP2} te9, que como enseña Machado tom. 1 fol. 31910 es lícita. Así lo siento. Salvo, etc. otra mejor censura. En Santa Engracia a 20 de Enero 1660. Fray Miguel de la Sierra.