IdT – Les idées du théâtre


 

Dédicace

Algunas hazañas de las muchas de Don García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete

Belmonte Bermúdez, Luis de

Éditeur scientifique : Oleza, Joan

Description

Auteur du paratexteBelmonte Bermúdez, Luis de

Auteur de la pièceCollectif

Titre de la pièceAlgunas hazañas de las muchas de Don García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete

Titre du paratexteAl Marqués de Cañete

Genre du texteDédicace

Genre de la pièceComedia

Date1622

LangueEspagnol

ÉditionMadrid, por Diego Flamenco, Año 1622, in-4°

Éditeur scientifiqueOleza, Joan

Nombre de pages4

Adresse sourcehttp://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000088669&page=1

Fichier TEIhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/tei/Collectif-AlgunasHazanas-Dedicace.xml

Fichier HTMLhttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/html/Collectif-AlgunasHazanas-Dedicace.html

Fichier ODThttp://www.idt.paris-sorbonne.fr/odt/Collectif-AlgunasHazanas-Dedicace.odt

Mise à jour2014-11-29

Mots-clés

Mots-clés français

SourcesVérité historique

DramaturgieÉcriture en collaboration

DédicataireDédicataire fils du héros, et son successeur comme Marquis de Cañete

FinalitéRecherche d’un mécène

Relations professionnellesRapports de collaboration entre auteurs dramatiques (neuf auteurs pour cette pièce : Mira de Amescua, Antonio ; Tapia y Leiva, Francisco de, Conde del Basto ; Belmonte Bermúdez, Luis de ; Ruiz de Alarcón, Juan ; Vélez de Guevara, Luís ; Ludeña, Fernando de ; Herrera, Jacinto de ; Villegas, Diego de ; Castro, Guillén de)

Mots-clés italiens

FontiVerità storica

DrammaturgiaScrittura in collaborazione

Dedicatario e PersonaggioDedicatario figlio dell’eroe, ed il suo successore come marchese di Cañete

FinalitàRicerca di un mecenate

Rapporti professionaliRapporto di collaborazione tra autori (nove autori per questa comedia : Mira de Amescua, Antonio ; Tapia y Leiva, Francisco de, Conde del Basto ; Belmonte Bermúdez, Luis de ; Ruiz de Alarcón, Juan ; Vélez de Guevara, Luís ; Ludeña, Fernando de ; Herrera, Jacinto de ; Villegas, Diego de ; Castro, Guillén de)

Mots-clés espagnols

FuentesVerdad histórica

DramaturgiaEscritura en colaboración

Dedicatario y personajeDedicatario hijo del héroe, y su sucesor como Marqués de Cañete

FinalidadBúsqueda de un mecenas

Relaciones profesionalesRelaciones de colaboración entre poetas dramáticos (aquí nueva autores : Mira de Amescua, Antonio ; Tapia y Leiva, Francisco de, Conde del Basto ; Belmonte Bermúdez, Luis de ; Ruiz de Alarcón, Juan ; Vélez de Guevara, Luís ; Ludeña, Fernando de ; Herrera, Jacinto de ; Villegas, Diego de ; Castro, Guillén de)

Présentation

Présentation en français

Dans l’édition réalisée par Diego Flamenco de Quelques-uns des nombreux exploits de don García Hurtado de Mendoza (Algunas hazañas de las muchas de Don García Hurtado de Mendoza, Madrid, 1622), la comedia est précédée d’une dédicace adressée « Au marquis de Cañete » et d’une préface au lecteur. Luis de Belmonte Bermúdez est l’auteur de ces deux textes, quoiqu’il n’ait explicitement signé que le premier1.

Recherchant la protection d’un mécène pour une pièce consacrée aux exploits de l’illustre don García Hurtado de Mendoza, l’auteur choisit d’adresser sa dédicace au fils de son héros. De la sorte, il semble que le patronage demandé ait été proposé par le marquis lui-même. Sur ces bases, la dédicace avance deux idées à partir desquelles la comedia sera développée. La première est que les aristocrates ont le droit d’hériter les mérites gagnés par leurs héroïques ancêtres grâce à leurs hauts faits, « car celui qui est l’héritier de la noblesse et de l’état de sa maison hérite légitimement la valeur de ses ascendants ». La deuxième est que, malgré les efforts qui auront pu être déployés dans quelques écrits par certains des auteurs « les plus en vue en Espagne » afin de célébrer les exploits du héros, cette célébration ne saurait approcher la grandeur de ces exploits, car « l’esprit le plus élevé ne peut même seulement friser la vérité qu’il dépeint ».

Le titre de marquis de Cañete était détenu, en 1622, par Juan Andrés Hurtado de Mendoza, cinquième marquis de Cañete, et fils du quatrième, le célèbre García Hurtado de Mendoza, héros de la guerre d’Arauco, auquel est consacrée la comedia. Juan Andrés, que l’Histoire ne semble avoir fait sujet d’aucun événement important, a gagné une place dans celle de la littérature : d’une part, du fait de son amitié avec Lope de Vega, dont le fils Lope Félix (que le poète avait eu avec Micaela de Luján), baptisé en 1607 à Madrid, était son filleul ; d’autre part, grâce à la loyauté démontrée par Cristóbal Suárez de Figueroa, célèbre écrivain au service de la maison du marquis, qui avait composé le roman pastoral La constante Amarilis (La Constante Amaryllis,1609) où il chantait en les transposant les amours du marquis avec celle qui allait devenir sa troisième épouse, doña María de Cárdenas y Manrique ; enfin, parce que le marquis utilisa à plusieurs reprises la littérature pour rappeler la gloire militaire acquise par son père et pour réclamer les bénéfices qui devaient lui revenir à lui, son fils – un droit revendiqué de manière transparente au cours de l’acte II de la comedia (écrit par Juan Ruiz de Alarcón). Le père lui-même avait chargé les œuvres d’autres auteurs – tels la Chronique du Royaume du Chili (Crónica del Reino de Chile, 1589) du père Bartolomé de Escobar, ou le poème épique de Pedro de Oña, La Soumission de l’Arauco (Arauco domado, 1596) – de répondre au silence dont l’entourait l’épopée d’Alonso de Ercilla La Araucana. Son fils, quant à lui, utilisera la chronique, à l’instar de celle qu’écrivit Suárez de Figueroa, Les Hauts Faits de Don García Hurtado de Mendoza (Los hechos de Don García Hurtado de Mendoza, 1613), mais surtout le théâtre, moyennant la collaboration de Lope de Vega (La Soumission de l’Arauco – El Arauco domado,1598-1603), de Gaspar de Ávila (Le Prudent Gouverneur – El gobernador prudente), et des neuf auteurs de Quelques-uns des nombreux exploits de don García Hurtado de Mendoza (1622), où l’on voit « culminer » cette « tentative de mythification intéressée de Don García »2, entreprise dans le but de faire valoir les mérites de son lignage au moment où, après la mort de Philippe III, un nouveau roi et une nouvelle équipe dirigeante prenaient leurs fonctions3.

Présentation en espagnol

En su edición por Diego Flamenco, en Madrid, 1622, la comedia Algunas hazañas de las muchas de Don García Hurtado de Mendoza viene precedida por una dedicatoria « Al Marqués de Cañete » y por un prólogo al « Lector », ambos textos escritos por Luis de Belmonte Bermúdez, aunque el segundo no explícitamente firmado4. La Dedicatoria solicita el amparo de un mecenas para una comedia sobre las hazañas ilustres de Don García Hurtado de Mendoza, y quién mejor, claro está, que su propio hijo. De esta manera se aparenta solicitar al Marqués un patrocinio que el propio Marqués debió ofrecer. Dado este planteamiento, la dedicatoria elabora dos ideas que darán fundamento a la comedia. La primera es que los nobles descendientes tienen derecho a heredar los méritos de las hazañas de sus heroicos ancestros : « que quien es heredero de la nobleza y el estado de su casa, legítimamente hereda el valor de sus ascendientes ». La segunda es que por más que se hayan esforzado las plumas de unos ingenios de los que « en España tienen mejor lugar » en encarecer las hazañas del héroe, ese encarecimiento no iguala la grandeza de esas hazañas, pues « el ingenio más puro no puede frisar con la verdad que pinta ». ; El título de Marqués de Cañete lo detentaba, en 1622, Juan Andrés Hurtado de Mendoza, quinto Marqués de Cañete, e hijo del cuarto, el célebre García Hurtado de Mendoza, héroe de la guerra del Arauco, al que celebra nuestra obra. Juan Andrés, al que la historia no pareció reservar ningún acontecimiento de relevancia, ha pasado a la de la literatura por su amistad con Lope de Vega, cuyo hijo y de Micaela de Luján, Lope Félix, apadrinó en Madrid en 1607, y por la lealtad de la pluma de Cristóbal Suárez de Figueroa, servidor de su casa, que compuso el libro pastoril La constante Amarilis (1609) para cantar, en clave, sus amores con la que sería su tercera esposa, Dª María de Cárdenas y Manrique. Pero sobre todo por la muy insistente utilización de la literatura para reivindicar las glorias militares de su padre y los beneficios que debían corresponderle a él como descendiente, derecho defendido de forma cristalina por Juan Ruiz de Alarcón en el Acto II de nuestra obra. Si el padre se había defendido a sí mismo de los silencios de Alonso de Ercilla en La Araucana, por medio de obras como la Crónica del Reino de Chile (1589), del padre Bartolomé de Escobar, o como el poema épico de Pedro de Oña, Arauco domado (1596), el hijo se valdrá de la crónica de Suárez de Figueroa, Los hechos de Don García Hurtado de Mendoza (1613), pero sobre todo del teatro, contando con la colaboración de Lope de Vega, en El Arauco domado (1598-1603), de Gaspar de Ávila, en El gobernador prudente, y de los nueve ingenios de Algunas hazañas de las muchas de Don García Hurtado de Mendoza (1622), que es « la culminación » de « ese empeño de mitificación interesada de Don García »5, emprendida con el propósito de hacer valer los méritos del linaje en el momento en que el cambio en el trono daba entrada a un nuevo Rey y un nuevo equipo de gobierno6.

Texte

Al Marqués de Cañete

{NP1} Rasgos humildes, y dibujos pequeños de las hazañas illustres, de don García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, padre de Vuestra Señoría, están pidiendo con dichoso acuerdo un heroico Mecenas que los ampare; que aunque los pinceles fueron sutiles, por ser los que en España tienen mejor lugar a despecho de la invidia, y pueden (no es vano hipérbole) coronarse de los mejores laureles de la Italia, será imposible que lleguen a colmar sus deseos, si Vuestra Señoría no se digna de llamarse dueño de sus vigilias, como lo es de los esclarecidos hechos que la Fama incansablemente dilata hasta los Polos opuestos: que quien es heredero de la nobleza, y el estado de su casa, legítimamente hereda el valor de sus ascendientes; y solo podrá faltarle materia en que emplearlo en servicio de su Rey, si bien en la paz descubre reflejos de tan heroicas luces, que esparcidas en honra de la Corona de España fueran rayos abrasa {NP2} dores. En tanto pues (si no ofrece el tiempo, a imitación de sus heroicos padres y agüelos, cargos de Milicia en los de Gobierno) vemos a Vuestra Señoría dar materia a las felices plumas de España, reciba los humildes dibujos de las nuestras, si bien han de llegar avergonzadas por lo poco que volaron en región tan capaz de sus sucesos heroicos y victorias illustres; pero supuesto que el ingenio más puro no puede frisar con la verdad que pinta, es justo que me valga de la protección de Vuestra Señoría para que supla el favor el defecto de las fuerzas.

Luis de Belmonte Bermúdez